Sábado 29 de marzo: Santa Gladys, reina de Gales, esposa de San Gundleo. Se retiró a una vida de penitencia y compromiso espiritual.
Santa Gladys fue una santa galesa del siglo VI. Su vida, entrelazada con la de su esposo San Gundleo, ha sido transmitida a través de diversas fuentes hagiográficas. Por ello, su historia sigue siendo un referente de fe y devoción.
Gladys fue la hija mayor de San Brychan de Brecknock y, con el tiempo, contrajo matrimonio con Gundleo (Gwynllyw), régulo del Gales sudoriental. Algunas versiones indican que fue raptada por su esposo con la ayuda del rey Arturo. De hecho, este episodio ha sido motivo de debate entre historiadores y teólogos.
Durante los primeros años de matrimonio, según la Vita Cadoci, su relación estuvo lejos de ser ejemplar. Sin embargo, gracias a la influencia de su hijo San Cadoc, ambos se encaminaron hacia una vida de fe y penitencia.
Más adelante, Gundleo se retiró a Stow Hill, donde hoy se encuentra la iglesia de San Woolos (Newport, Gales). Por su parte, Gladys decidió vivir cerca del río Ebbw, llevando una vida de penitencia. A medida que avanzaba su camino espiritual, su hijo les pidió una separación completa para profundizar su compromiso religioso.
Como resultado, Gladys se trasladó a Pencarn, donde fundó una iglesia en honor a la Virgen María. Desde entonces, su legado ha perdurado en el tiempo.
En la actualidad, la memoria de Santa Gladys y San Gundleo sigue viva en Gales. De hecho, la festividad conjunta del 29 de marzo es una ocasión especial para recordar su historia y ejemplo de vida cristiana.
Fuente: Santi e Beati